En general, todos vivimos la crisis con mucha incertidumbre, no sabemos cuándo va a finalizar y en qué medida nos afectará, ¿podremos pagar todas las facturas?, ¿nos quedaremos sin trabajo?, ¿enfermaremos?, etc. A la vez estamos constantemente sometidos a muchas fuentes de información, no todas ellas válidas, todo indica que esta situación se alarga más en el tiempo.
¿Qué podemos hacer para proteger nuestra salud en una crisis social y económica?
Hay algunas señales a las que se debe estar atento, ya que el estrés emocional sostenido en el tiempo pasa factura física, a menudo se alteran las rutinas diarias, hay trastornos en el sueño, trastornos en los hábitos alimenticios y de bebida, etc… o aparecen enfermedades psicosomáticas (dermatitis, alergias, dolores de cabeza, dolores de espalda, trastornos gastrointestinales, etc.).
La factura emocional es más silenciosa: tristeza, ansiedad, angustia, miedo a ir a trabajar, etc. pueden derivar en un trastorno ansioso-depresivo, en una depresión profunda o en el peor de los casos en un suicidio, al no encontrar otra salida a tanto sufrimiento emocional.
El trabajo emocional de la mano de un psicólogo ayuda a la persona a la gestión del estrés agudo, a colocar las emociones y a gestionarlas. El trabajo con un psicólogo te da herramientas para afrontar el estrés, el miedo, la ansiedad y la angustia y te ofrece nuevas estrategias para vivir los aspectos más duros de la crisis hasta que vayan pasando.
